La Masovera
Si te encantan los cruasanes recién hechos y un buen café, comienza el día aquí, en La Masovera. Este placer es perfecto con la Sagrada Familia delante, sobre todo antes de adentrarte a descubrir Barcelona.
Empieza el día desayunando frente a la Sagrada Familia y continúa explorando las obras maestras de Gaudí en el paseo de Gràcia, como La Pedrera y la Casa Batlló. Pasea por el barrio Gòtic, visita la Catedral y el claustro, recorre calles llenas de historia y antigüedades, y termina con una puesta de sol en el Port Vell seguida de una cena mediterránea.
Si te encantan los cruasanes recién hechos y un buen café, comienza el día aquí, en La Masovera. Este placer es perfecto con la Sagrada Familia delante, sobre todo antes de adentrarte a descubrir Barcelona.
Después del desayuno, camina hasta la Sagrada Familia, el símbolo más internacional de Barcelona. Mira hacia arriba y déjate sorprender por las columnas que parecen un bosque y la luz de las vidrieras de colores, que crean una atmósfera mágica.
Si vas entre las 9 y las 10 h, disfrutarás de la visita más tranquila. No olvides el museo del sótano, ya que te ayudará a entender el genio de Gaudí con imágenes y maquetas. ¡Un momento inolvidable!
Recomendaciones:
Reserva con antelación en la web oficial o en los puntos oficiales de información turística.
Las personas con discapacidad tienen acceso gratuito con acompañante (previa reserva).
Lleva ropa respetuosa: sin transparencias, bañador, minifalda o pantalón corto, ni vestimenta llamativa.
Al salir, sigue por la calle Provença y fíjate en las fachadas, los balcones y los detalles modernistas del Eixample.
Cuando llegues a La Pedrera, observa la fachada, en la que todo fluye, que está inspirada en las montañas de Prades, lugar de la infancia de Gaudí. Dentro, el recorrido es una sorpresa constante: te aguardan un piso de época de la familia Milà, una buhardilla singular y una terraza con chimeneas futuristas.
A menudo han comparado su interior con el estómago de una ballena. ¿Te atreves a descubrirlo?
Recomendaciones:
Los residentes de Cataluña tienen descuentos especiales; puedes comprobarlos en la web.
No te pierdas la tienda: productos inspirados en Gaudí y una selección de libros que ofrece otra perspectiva de su obra.
¿Quieres ser de los primeros en descubrir La Pedrera con los primeros rayos de sol? ¡La Pedrera Sunrise te espera con una visita guiada exclusiva antes de la apertura al público!
La terraza exterior cierra siempre que llueve, así que planifícalo según la meteorología.
¿Sabías que…? A pocos metros, en el paseo de Gràcia, 96, la Casa Ramon Casas tiene un pequeño jardín interior con una perspectiva diferente de La Pedrera.
Después de una mañana así, toca bajar revoluciones y disfrutar de la comida.
Esta alternativa es más informal, pero es perfecta para degustar tapas y vivir el ambiente local frente a la Casa de les Punxes, otra joya del modernismo.
Es un elegante espacio con cocina italiana mediterránea de temporada. Y es el lugar perfecto para una comida tranquila antes de continuar con el modernismo barcelonés.
Por la tarde, regresa al paseo de Gràcia y camina hasta la Casa Batlló, situada en la Manzana de la Discordia. Gaudí da rienda suelta a su imaginación: colores, formas orgánicas y detalles marinos. ¿Te imaginas viviendo aquí?
Recomendaciones:
Los residentes españoles pueden obtener 2×1, así que ¡no te olvides de mirar la web!
También hay visitas nocturnas para aprovechar la magia de la iluminación, acompañadas de música.
¿Sabías que…? Al lado, la Casa Amatller ofrece chocolate a la taza con una receta que ha pasado de generación en generación.
Después, baja hacia la plaza de Catalunya, para cambiar la elegancia por las estrechas calles del barrio Gòtic.
Para cerrar la tarde, visita la Catedral de Barcelona, joya gótica construida entre los siglos XIII y XV, dedicada a santa Eulalia, una de las patronas de Barcelona. Pasea por el claustro, la cripta y fíjate en todos sus detalles.
Recomendaciones:
Los residentes en la diócesis de Barcelona pueden entrar gratuitamente en cualquier horario acreditándolo.
Sube a la azotea con ascensor para disfrutar de una vista única del barrio Gòtic desde las alturas.
No te pierdas la sala capitular con la obra La Piedad de Bartolomé Bermejo (1490).
¿Sabías que…? En el claustro viven 13 ocas blancas, tantas como años tenía santa Eulalia cuando sufrió su martirio.
Desde aquí, sigue por la calle del Bisbe, con el famoso puente neogótico, hasta plaza de Sant Jaume con el Ayuntamiento y el Palau de la Generalitat, y adéntrate por la calle del Call hasta la calle dels Banys Nous para visitar el Centre d’Artesania de Catalunya en el n.º 11, para comprar algún souvenir. Gira a la izquierda por la calle de la Palla, conocida por sus tiendas de antigüedades.
¿Sabías que…? San Jorge es el patrón de Cataluña y, en la calle del Bisbe, hay un pequeño escudo donde se lo puede ver matando al dragón. Búscalo; si miras bien, también encontrarás a la princesa.
Sigue hasta la plaza del Pi y déjate sorprender por tiendas con historia, como la Ganiveteria Roca, en el n.º 3, que tiene unos escaparates y vitrinas originales de 1911. Un auténtico viaje al pasado.
Llega a la Rambla y entra en el mercado de la Boqueria, un lugar lleno de aromas y productos frescos y de proximidad, como carnes, embutidos catalanes y quesos artesanos.
Baja paseando hasta el Port Vell, busca un buen lugar y disfruta de una puesta de sol junto al mar. Para poner el punto y final al día, en esta zona, tienes dos restaurantes emblemáticos.
Este es un clásico de la ciudad desde 1836. Y es ideal si quieres terminar el día con una combinación de cocina catalana y mediterránea con tradición y toques internacionales.
Una apuesta segura en la Barceloneta con más de 112 años de historia, este restaurante ofrece cocina marinera tradicional especializada en pescado, marisco y arroces. Si puedes, reserva mesa en la planta baja para poder disfrutar de su cocina abierta.