El fotomural El món neix en cada besada es una obra que combina la fotografía de Joan Fontcuberta con la cerámica de Cumella. A lo largo de unos ocho metros, 4.000 azulejos reúnen imágenes enviadas por ciudadanos que representan momentos de libertad. De cerca aparecen miles de pequeñas escenas cotidianas. De lejos, los colores se ordenan para formar dos labios besándose. La pieza propone una mirada poética sobre la fragilidad de los instantes y la belleza de un gesto tan universal como un beso.

This is… bueno saberlo

Suele ser uno de los murales más fotografiados del barrio Gòtic, así que para verlo con calma, es mejor visitarlo a primera hora de la mañana.