La Feria de Reyes es un mercado tradicional que cada enero llena la Gran Via de les Corts Catalanes de bullicio, colores y olor a turrón. Con más de 170 paradas, ofrece juguetes artesanos, figuras de belén y dulces típicos como el roscón. Pasear por la feria es sumergirse en un ambiente familiar y festivo, donde lo cotidiano se mezcla con la ilusión. Entre murmullos y chocolate caliente, es fácil encontrar ese pequeño tesoro que alegra el invierno.

This is… bueno saberlo

Entre las paradas gastronómicas, los barquillos y turrones artesanos compiten con sabores exóticos que cada año ganan más adeptos.
A menudo se incluyen buzones para las cartas a los Reyes Magos y la visita de un Paje Real.